ENTREVISTA A XAVIER DÍAZ LATORRE. Mayo 2017

“El repertorio para vihuela y guitarra barroca aún es muy desconocido para los intérpretes de música moderna y sin embargo es básico para su formación como músicos”

 

Periodista: Helena Vicente Sevilla

No parece que haya un lugar en Alicante más idóneo que El Claustro de San Nicolás para entrevistar a Xavier Díaz Latorre y hablar de la vihuela y la guitarra barroca. Las mismas paredes que son testigos de siglos de historia escuchan ahora con atención la pieza que Xavier interpreta. Tras la música llegan las palabras de este músico nómada, cuya programación de conciertos y master classes no deja apenas huecos libres en el calendario. Afortunadamente, según nos cuenta, recala unos días en Alicante donde, además de dar clase en el Máster de Guitarra Clásica, tiene algo de tiempo para relajarse.

P: Este año ha dado masterclasses en Roma, el año pasado en Treviso, Madrid, San Luis (México). También ha sido invitado a dar clase en Estados Unidos, Corea, Japón… Habiendo trabajado con tantos centros de formación diferentes, ¿Qué destacaría de este Máster de Guitarra Clásica de la Universidad de Alicante?

El Máster de Guitarra Clásica de la Universidad de Alicante tiene como diferencia con respecto a otros másteres internacionales el hecho de que los alumnos están viviendo aquí durante seis meses: comparten espacios, comparten muchas vivencias y pueden intercambiar entre ellos todo lo que aprenden, pueden comentar… Y eso da mucha riqueza y mucha efectividad a lo que se imparte en las clases.

P:. ¿Qué le parece Alicante como ciudad de guitarra?

Desde que era joven cuando se hablaba de Alicante ya lo relacionábamos con la guitarra. Naturalmente que la figura de José Tomás ha sido muy importante para la guitarra en España. Yo ya no tuve la suerte de poder estudiar con él pero lo hice con alumnos suyos. Él fue siempre una fuente de inspiración para todos los que estábamos dedicados a este instrumento.

P: ¿Y como ciudad para visitar?

Alicante es incomparable en muchas cosas. Tiene un clima excelente, la gente, la ciudad… es un ambiente muy agradable y después de trabajar apetece pasear por estas calles.

P: Su participación en este máster ahonda en el repertorio para vihuela y guitarra barroca, ¿Puede contarnos un poco sobre lo que ha estado trabajando con los alumnos y alumnas?

El repertorio para vihuela y guitarra barroca aún es muy desconocido para los intérpretes de música moderna y sin embargo es básico para su formación como músicos. No podemos entender la evolución de la guitarra sin conocer los compositores y las obras que se compusieron en los siglos XVI, XVII y XVIII. Y por eso intentamos dar un poco de luz a toda la información y las fuentes que poseemos de esa época y que es tan necesaria para la formación de los guitarristas modernos. Hemos estado trabajando diferentes fuentes del siglo XVI y obras vocales, ya que los músicos de la época empezaban su formación cantando y con música de iglesia. Esto nos ayuda a pensar como un vihuelista de la época, ya que ellos estudiaban la música a través de estas composiciones. Y lo que hemos intentado recrear en este máster es, en uno de los seminarios, es trabajar una obra vocal y después analizarla y compararla con otras piezas instrumentales que poseemos de esa época.

P: Los alumnos y alumnas forman un grupo muy internacional, ¿Qué cree que eso aporta a las clases?

Creo que propicia el intercambio de culturas, naturalmente de lenguas, y de diferentes experiencias y acercamientos a la música y al instrumento. En cada uno de los países se estudia la música de diferente manera y es una buena fuente de intercambio para todos los estudiantes y para los profesores también, así aprendemos de ellos, ellos de nosotros… Es algo que nos enriquece.

P: Sus conciertos como solista de vihuela, guitarra barroca, laúd y tiorba, le llevan a viajar por todo el mundo, ¿Cómo vive usted esta experiencia nómada de llevar la música antigua a salas de diferentes países?

En mi profesión es muy habitual viajar por todo el mundo tocando diferentes instrumentos como la vihuela, guitarra barroca, laúd, tiorba… y es muy interesante acercarlo a países donde nunca han escuchado un concierto de estas características. Es siempre un intercambio entre el público y el intérprete y es interesante poder visitar diferentes tierras y aprender lo que ellos ye pueden dar y ofrecerles algo que aún nunca han escuchado. Es muy fascinante.

P: Usted se complementa muy bien con Jordi Savall, ¿Cómo surge esta relación musical y qué significa para usted?

Uno de los momentos más importantes de mi carrera musical en la música antigua fue cuando conocí a Jordi Savall. Él vino a ver un concierto en el que yo tocaba en Basilea en el año 1997 y después de la actuación me preguntó si quería formar parte de sus grupos. Y desde entonces, ya llevo ahora 20 años, he sido compañero y fiel colaborador en todos sus grupos: Hespèrion XXI, Le Concert des Nations y La Capella Reial de Catalunya. Es una experiencia muy interesante porque además de aprender de él, que es un músico de gran talento e inspiración; siempre se rodea de músicos muy importantes y con mucha experiencia y eso me enriquece mucho.

P: ¿Qué es más interesante para usted: sus conciertos, grabaciones, enseñanza o un combinado de todas ellas?

Creo que es muy importante para un músico desarrollar facetas muy diferentes de lo que es la actividad musical. En mi caso dar conciertos, clases, grabar discos… es todo complementario. No me puedo imaginar mi carrera musical sin alguna de estas tres facetas.

P: El vínculo de un músico con sus instrumentos es muy profundo y fuerte. ¿Tiene usted algún favorito?

Todos los instrumentos que poseo, vihuelas, guitarras, laudes, tiorbas… son instrumentos que reflejan una música y unos compositores de una época. Cada uno de ellos tiene una riqueza muy particular. Me siento muy bien con todos y en el momento en el que toco uno, ese es el que me gusta más. Naturalmente, cuando cambio de instrumento me vuelve a pasar lo mismo con el otro porque todos tienen algo especial, todos son mis novias.

P:. Otro de sus proyectos musicales es “Laberintos ingeniosos”, iniciativa que ya tiene una historia de casi 15 años, ¿Cuál es el balance de todo este tiempo?

Hace 20 años tuve la suerte de conocer a Pedro Esteban, que es uno de mis grandes amigos y compañero en el grupo “Laberintos ingeniosos”. Empezamos nuestra trayectoria como dúo independiente hace ahora 15 años y desde entonces hemos grabado varios discos, todos ellos dedicados a la música española de los siglos XVII, XVIII y XIX. Hasta ahora me ha servido para poder profundizar en diversos autores que me interesaban mucho y el hecho de poder grabar discos alrededor de ellos me permite llegar más al fondo de la esencia de esta música.

CV

Nace en Barcelona en 1968. Cursa los estudios superiores de guitarra, con Oscar Ghiglia en la Musikhochschule de Basilea, donde se diploma en 1993. Posteriormente, su interés por la música antigua lo conduce al estudio del laúd de la mano de Hopkinson Smith en la Schola Cantorum Basiliensis. Ha realizado diversos cursos de dirección de coro así como un posgrado en dirección de orquesta.

Ha sido galardonado con varios premios internacionales de interpretación en España y Francia.
Participa habitualmente en los festivales internacionales más importantes de Europa, EE.UU, Sudamérica y Asia. Forma parte desde 1997 de prestigiosos grupos de cámara y orquestas como Hesperion XXI, la Capella Reial de Catalunya, le Concert de Nations (dir.Jordi Savall). Es miembro fundador de la Terza Prattica, grupo de cámara interesado en el estudio y la interpretación de la música italiana de los siglos XVII y XVIII y fundador y director de Laberintos Ingeniosos, grupo vocal instrumental dedicado a la interpretación de la música española del Siglo de Oro.

Desde 1995 lleva a cabo una intensa actividad dentro del mundo de la ópera barroca. Destaca, entre otras, su participación en importantes producciones como Semele (G.F.Haendel) en la Staatsoper de Berlín con la Akademie für alte Musik, Berlin, dirigida por René Jacobs, l’Orfeo (C.Monteverdi) en el Teatro Goldoni de Florencia, en el Teatro de la Monaie de Bruselas, en el Covent Garden de Londres, en el Teatro de Aix-en-Provence, en el Teatro de les Champs Elysées de París, en el B.A.M. de Nueva York, con Concerto Vocale dirigido por René Jacobs, en el Teatro Real de Madrid y en el Liceo de Barcelona con le Concert des Nations dirigido por Jordi Savall, Solimano (A.Hasse) en la Staatsoper de Berlín y en la ópera de Dresde con Concerto Köln dirigido por René Jacobs, la serva padrona (G.Pergolesi) en la Deutches Philharmonie de Berlín y en el castillo de Ludwigsburg con el Balthasar-Neumann Ensemble, dirigido por Thomas Hengelbrock y dal male il bene (Marazzoli, Abbatini) en el Landestheater de Innsbruck con Concerto Vocale dirigido por Attilio Cremonesi, entre otras. Ha sido también invitado por importantes formaciones de cámara y orquestas como la Orquesta Nacional de España o Al ayre español.

En 2007 vinculó su trayectoria discográfica al sello francés Zigzag-territoires (distribuido por Harmonia Mundi en España) con el que ya ha editado tres álbunes dedicados a compositores españoles con el grupo del que es director y fundador, Laberintos Ingeniosos: “danças de rasgueado y sones de palacio” dedicado a Gaspar Sanz, “Goyesca, seguidillas boleras” dedicado a Fernando Sor y “entre el cielo y el infierno” dedicado a José Marín y Francisco Guerau. La crítica internacional ha elogiado estos proyectos en numerosas ocasiones. Ha participado en más de 20 grabaciones para el sello discográfico Alia Vox (dir.Jordi Savall), Deutsche Harmonia Mundi, así como para numerosas cadenas de TV y radio europeas, asiáticas y americanas.

Ha sido invitado a impartir cursos en diversas ciudades españolas, italianas, alemanas y suizas así como en Corea del Sur y Estados Unidos. Es profesor titular de instrumentos históricos de cuerda pulsada, bajo continuo y música de cámara en la Escuela Superior de Música de Catalunya (ESMUC).